El circuito del placer. O cómo volver bisexual a un homosexual.

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5 años 1 mes antes - 5 años 1 mes antes #1 por forseti99
Uno de mis libros favoritos es "La Brújula del Placer", de David J. Linden. He querido hacerle una reseña, pero el libro ya no está a la venta y no hay versión digital, así que no tiene mucho caso, pero igual no quiero dejar pasar la oportunidad de mencionar alguno de su contenido.

El circuito del placer

En 1953 un par de científicos, Peter Milner y James Olds, investigaban el sueño de las ratas insertándoles electrodos en el cerebro. Sin embargo, fallaron al colocarlos, poniéndolos más adelante en un área llamada septum pelucidum. Su experimento le aplicaba una ligera descarga al cerebro usando los electrodos, cada vez que la rata se acercaba a la esquina A de la jaula en la que estaba.

Para su sorpresa, la rata quedó prendada de la esquina A, volvía cada rato para recibir más descargas hasta que cayó agotada en otra esquina. Esto entusiasmó a Olds y Milner, quienes pensaron que habían descubierto un área del cerebro que provocaba "curiosidad" en la rata.

La caja de Skinner es un experimento en el cual al accionar una palanca, el animal obtiene comida. Olds y Milner la modificaron para su rata, haciendo que cada vez que la rata presionaba la palanca, le provocara una pequeña descarga en el septum pelucidum.

Lo que sucedió quizá sea el experimento más impresionante de la historia de la neurociencia de la conducta: las ratas llegaron a pulsar la palanca hasta siete mil veces por hora para estimularse el cerebro. Pero lo que estimulaban no era un "centro de la curiosidad", sino un centro de la recompensa, un circuito del placer cuya activación era mucho más potente que cualquier estímulo natural. Varios experimentos posteriores revelaron que las ratas preferían la estimulación del circuito del placer a la comida (aunque estuvieran hambrientas) o al agua (aunque pasaran sed). Las ratas macho que se autoestimulaban no hacían caso de una hembra en celo, y, para llegar a la palanca, cruzaban una y otra vez una rejilla electrificada que les aplicaba descargas en los pies.

Las ratas hembra abandonaban a su camada recién nacida para seguir pulsando la palanca. Algunas ratas llegaron a autoestimularse hasta dos mil veces por hora durante veinticuatro horas con exclusión de cualquier otra actividad. Para impedir que murieran de inanición había que desconectarlas del aparato. Presionar aquella palanca se había convertido en todo su mundo.




¿Y si a un humano se le estimulara el circuito del placer mediante electrodos?

Sexualidad y el circuito del placer

A pesar de lo poco ético del experimento, el doctor Robert Galbraith Heath realizaba experimentos con sus pacientes negros del centro psiquiátrico, a menudo sin su autorización.

Uno de los experimentos que hizo se llamó "Estimulación Septal para la iniciación de comportamiento heterosexual en un macho homosexual", en 1972. La hipótesis del experimento era que, puesto que la estimulación del septum provocaba placer, si combinaban este placer con imágenes heterosexuales, podría dar como resultado comportamientos hetero en un homosexual.

Así, el paciente B-19, un varón homosexual de 24 años e inteligencia promedio que sufría de depresión y tendencias obsesivo-compulsivas, fue sometido al experimento.

La insertaron 9 electrodos y esperaron a que los tejidos sanaran, Luego aplicaron descargas y notaron que solo el electrodo colocado en el septum provocaba una reacción y finalmente dejaron el botón en sus manos:

Durante estas sesiones, B-19 se autoestimulaba hasta el punto de sentirse tan abrumado conductual e instrospectivamente por la euforia que tenía que se desconectado a pesar de sus enérgicas protestas.


Luego, se le mostró una película para adultos donde un hombre y una mujer mantenían relaciones al mismo tiempo que le estimulaban el septum. Esto hizo que el hombre pidiera ver más veces la película, se excitó sexualmente, tuvo una erección y se masturbó hasta llegar al orgasmo.

Es decir, había comenzado a tener tendencias heterosexuales.

Luego, fueron más allá con su experimento, obligándolo a tener relaciones sexuales con una prostituta, ¡con éxito!

¿Pero se volvió realmente heterosexual B-19 o solo lo era mientras recibía descargas en el septum?

Tras recibir el alta del hospital, B-19 mantuvo una relación sexual con una mujer casada durante varios meses para gran alegría de los doctores, que hallaron muy alentador este hecho.


B-19 pudo a partir de entonces relacionarse sexualmente tanto con hombre como con mujeres. Tal parece que la realidad es que si algo te causa placer, querrás hacerlo más veces, aunque esta estimulación haya sido artificial.

Es decir, si naturalmente te causa placer estar con hombres, siendo hombre, serás en consecuencia homosexual. No es un gusto adquirido, es un gusto de nacimiento. Esto tiene como consecuencia que si el cerebro te lanza placer con algo extraño desarrollarás lo que conocemos como fetiche. O incluso tendrás una desviación sexual con cosas como los globos de látex:



Las terapias de conversión, tan conocidas en el mundo religioso, van por ello contra la naturaleza humana. No podemos decidir, por el momento, qué es lo que nos causará placer, y tenemos que aprender a vivir con ello.

En una siguiente entrega hablaré sobre qué consecuencias puede tener el que el circuito del placer no funcione correctamente.
Última Edición: 5 años 1 mes antes por forseti99.

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