- Mensajes: 1404
- Gracias recibidas: 118
Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
- forseti99
-
Autor del tema
- Desconectado
- Moderador
-
- Cría cuervos, y tendrás muchos.
Menos
Más
4 años 4 meses antes - 4 años 4 meses antes #1
por forseti99
Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz Publicado por forseti99
Okay, advertencia, esto estará larguísimo. Mis disculpas por eso, pero esto es muy difícil para mí y he llevado esto cargando por muchos años...
Mi hijo era muy problemático. MUY problemático. Si han visto la película "Necesitamos Hablar Sobre Kevin" les ayudará en verdad a entender de lo que estoy hablando, porque juro por Dios que cuando vi esa película pensé que estaba viendo un documental de mi vida. Sentí como que el escritor debía haber escondido cámaras en mi casa, así de exacto es. La única diferencia es que en la película, el niño parece normal a su padre y solo revela su verdadera naturaleza a su madre, con mi hijo él no tuvo esa máscara. Su comportamiento desquiciado era el mismo para todos.
Desde el día que nacio, mi hijo estuvo simplemente mal. Fue planeado, mi esposa y yo tratamos de embarazarnos y nos alegramos inmensamente cuando nació. Él era el más amado y querido. Lo bañamos en afecto y realmente tratamos de darle una infancia feliz, pero desde el día que lo trajimos a casa del hospital fue miserable. Lloró por 13 meses continuos. No estoy exagerando. 13 meses sin descanso él lloró hasta quedarse sin voz y siguió llorando, podías ver su pequeño rostro arrugado sin sonido saliendo, totalmente afónico. Había momentos en que literalmente lloraba en sus sueños. Nunca he visto o escuchado de ningún otro niño capaz de hacer eso. Lo llevamos con doctores, especialistas, tratamos de cambiar su dieta, lo sostuvimos, arrullamos, con juguetes, envuelto, con música, móviles, todo lo que pudimos pensar. Nada funcionó. 13 meses de un infierno de chirridos, trabajo pesado, y nada de sueño.
Una vez que pasó su etapa de lloridos, pensamos que ya la habíamos librado, pero rápidamente se volvió claro que por alguna razón desconocida él simplemente estaba enojado de estar vivo. Nunca vi a ese niño tener una sonrisa genuina y alegre en todo el tiempo que lo conocí. Vi muchas veces una sonrisa despiadada y horrible, que obtenía placer perverso de causar dolor o sufrimiento o de romper reglas. ¿Pero una sonrisa de verdadero placer por algo bueno? No, nunca. Ni una vez. Él no tenía interés en nada positivo; estaba alimentado por odio, y todo lo que hacía estaba dirigido a ello.
Tan pronto como pudo caminar su misión en la vida se volvió destruir cosas. Rompía o trataba de romper cualquier cosa que estuviera a su alcance, aplastarlo, masticarlo, tirarlo al excusado, lo que sea que pudiera hacer. Después de un tiempo aprendió a quitarse su pañal y sentía un gran placer en defecar y orinar donde pudiera. Después de un tiempo se dio cuenta de que podía ocultarlo y comenzó a orinar y defecar en lugares que no podíamos encontrar de inmediato, embarrándolo en las alfombras haciendo más problemático limpiar y haciendo que la casa apestara. Cuando se hizo mayor (de 9 a 15 años) orinaba y defecaba en nuestra cama, hasta que conseguimos cerrojos en nuestra puerta y ya no pudo entrar; entonces simplemente cagaba en el pasillo en frente de nuestra habitación. Esa guerra biológica comenzó alrededor de los 2 y dos años y medio y nunca la abandonó.
Trataré de acelerar las cosas pues podría continuar días y días con esto, pero conforme se hizo mayor, se volvió menos y menos posible de manejar. Mordía, pateaba, gritaba, arañaba y escupía a cualquiera que tratara de hacer algo con él. Lo suspendieron de la escuela dos veces antes de los 9, luego lo dejaron volver y luego lo expulsaron, tuvo que cambiar escuelas. La siguiente lo puso en una clase especial que lo mantuvo lejos de los demás estudiantes. Tuvimos que instalar una puerta y cerrojo en nuestra cocina porque robaba los cuchillos y los usaba para perforar paredes/muebles o perseguir a la gente con ellos. Cuando llegó a los 10, me apuñaló bastante fuerte en la cadera y nalgas, aún tengo cicatrices. Conforme se volvió mayo, se volvió más diabólico. Pasó a incendiar cosas, y torturar animales locales. Había un perro callejero que paseaba por el parque cerca de nuestra casa, mi hijo lo cegó de un ojo con un tenedor de BBQ. Metía la cola de los gatos en gasolina y les prendía fuego. Se volvió una violenta, apestosa y despiadada bestia que vivía en nuestra casa. No podíamos hacer nada con él.
Tomaré esta oportunidad para prevenirme del tsunami de mensajes: SÍ, teníamos al niño en jodida terapia. Veía a un psiquiatra dos veces a la semana, y se le medicaron solo dios sabe cuántos medicamentos diferentes a través de los años. Nada funcionó. La terapia no funcionó. Los medicamentos no funcionaron. Nada pinches funcionó. Era como una nube de veneno de odio y furia desatándose contra lo que estuviera a su alcance.
Cuando mi hijo alcanzó los 16, mi esposa se embarazó otra vez. No puedo decirte lo diferente que fue nuestra reacción. En lugar de alegría sentimos horror. Este embarazo no había sido planeado, y realmente no sabíamos qué hacer. Mi hijo había sido tal pesadilla interminable por 16 años que no podíamos soportar la idea de comenzar de nuevo desde el principio. Hablamos mucho sobre abortar, pero a) el acceso al aborto no era tan fácil en aquellos días como lo es ahora; y b) mi esposa estaba bastante en contra. Sopesamos nuestras opciones, al final dedicimos que mi esposa tendría al bebé, y si resultaba malvado lo pondríamos en adopción. Simplemente sabíamos que no podíamos hacerlo otra vez con otro niño como nuestro hijo.
Tuvimos una hija. Ella fue normal. De repente vimos lo que nuestras vidas debían de haber sido todo el tiempo, cómo las cosas habrían sido si nuestro hijo no hubiera sido como fue. Ella se reía de las cosas. Al amamantar no mordía (no tenía dientes en todo caso, pero podías de todos modos notar que trataba de comer, no arrancar el pecho a su madre). Después de 4 meses ella dormía toda la noche. Era feliz. Era NORMAL. No puedo describir el alivio y felicidad que ambos sentíamos. No tengo palabras para ello.
Aquí es cuando creo haberme empezado a alejar de mi hijo. Hasta ese momento, aún con los errores que cometí, siempre traté de hacer lo mejor por mi hijo, estoy convencido de ello. Trate de ayudarle y amarlo y cuidarlo, realmente lo intenté. Pero cuando mi hija nació, mi esposa y yo instintivamente nos giramos hacia ella. Se volvió nuestro enfoque, no por malicia, sino porque era mucho más FÁCIL. Ella era tan feliz y dulce, cada momento que estuvimos con ella era como magia. Entiendo que esto está mal, pero honestamente no pudimos evitarlo. No tengo una mejor explicación que esa.
A mi hijo le había importado una mierda el embarazo de mi esposa, honestamente no sé si realmente lo entendía, pero cuando llevamos a nuestra hija a casa comenzó a actuar aún más. No pensé que fuera posible, pero lo llevó a otro nivel. Para este momento él tenía 17, y teníamos concursos de gritos diariamente. Usualmente después de pelear, él se iba de la casa y desaparecía por horas cada vez, o volvía la mañana siguiente. Era un alivio. Comencé a desear llegar a nuestras peleas porque eso lo alejaba de nosotros por un tiempo.
Después del nacimiento de nuestra hija, mi relación con mi hijo casi desapareció, nuestras únicas interacciones eran gritos el uno al otro. Mi esposa estaba incluso peor con él, simplemente ya no daba para más. Para entonces, si nuestro hijo incluso entraba a la misma habitación que ella, simplemente ella detenía lo que estaba haciendo y comenzaba a gritar "¡ALÉJATE DE MÍ! ¡ALÉJATE! ¡FUERA DE AQUÍ!" hasta que se iba. Él comenzó a pasar más y más tiempo fuera de la casa, lo que era una bendición para nosotros. No tengo idea de qué hacía en el mundo afuera, pero nosotros estábamos felices de que no nos lo hicera a nosotros.
Como consecuencia del comportamiento de nuestro hijo, habíamos invertido bastante en cerrojos en la casa. Todas las puertas delgadas y baratas interiores en nuestra casa habían sido reemplazadas con puertas de madera densa que no podían abrirse a patadas, equipadas con cerrojos cuya llave mi esposa y yo siempre cargábamos. Sé que suena extremos, pero los cerrojos y las pesadas puertas eran la mejor forma de crear espacios seguros fuera de su alcance. Y repito, antes de que me inunden con mensajes, no estaba encerrando a mi hijo en las habitaciones como un prisionero, él tenía rienda libre por la casa y podía ir a donde quisiera. Mi esposa y yo nos encerrábamos NOSOTROS en habitaciones para protegernos de él. Si algo hay que decir es que NOSOTROS éramos los prisioneros en nuestra propia casa.
En el día en cuestión, me había peleado con mi hijo en la mañana y él había abandonado la casa furioso. Mi esposa y yo disfrutábamos algo de paz y tranquilidad en la cocina mientras nuestra hija dormía en nuestra habitación. Y luego mi hija comenzó a llorar. Cualquier padre que haya tenido niños jóvenes puede decirte, te acostumbras a los lloridos de tu hijo y puedes decir después de un tiempo qué necesitan, lloran diferente si tienen hambre, o necesitan cambiarse, o simplemente están inquietos y quieren que los carguen. Los bebés pueden comunicarse bastante bien antes de hablar. Este llorido no era ninguna de esas cosas. Este era un llorido de terror. Al momento que lo escuchamos mi esposa y yo saltamos de nuestras sillas y corrimos a la habitación. La habitación estaba cerrada, desde luego, y nos llevó varios segundos sacar la llave correcta y abrirla.
Mi hijo estaba en la habitación. Vivíamos en un bungalow y el bastardo había escalado por la ventana para alcanzarla a ella. Estaba parado sobre su cuna con un cuchillo de carne en su mano. No tengo idea de dónde lo obtuvo, no era de nosotros; nosotros controlábamos los cuchillos muy cuidadosamente y siempre los manteníamos en cajones cerrados. Creo que debió robarlo de una casa de nuestros vecinos. Él ya había arañado la piel de ella en dos lugares, una en su barriga y otra en el brazo. Podía ver la sangre corriendo. Cuando entré a la habitación él estaba restregando la parte no filosa del cuchillo contra su rostro, no cortando, casi haciéndole cosquillas con él, molestándola mientras ella lloraba. Nos miró y sonrió.
Antes de saber lo que hacía, ya me estaba moviendo, corriendo a interponerme entre ellos. No lo pensé, solo me moví instintivamente. Aun así, mi esposa fue más rápida, era como una película acelerada, alcanzó a nuestro hijo y golpeó su mano, haciendo que soltara el cuchillo al otro lado de la habitación y luego lo embistió con todo el peso de su cuerpo, tan fuerte que voló de la cuna y azotó contra la pared. Yo cargué a mi hija y la sostuve mientras mi esposa nos veía. Podía verla temblando, casi convulsionando. Puedo recordar el olor de la habitación, el sonido de mi hija gritando y llorando. La mirada de mi hijo mientras se paraba. En blanco, muerta, no había nada en sus ojos, ninguna emoción. Lucía como un alienígena para mí. Miré a mi esposa dar un paso hacia él. Podría haberla alcanzado y detenerla, pero no lo hice. Ella avanzó de nuevo, muy cerca de él. Podría haberla detenido otra vez, pero no lo hice. Ella esperó, mirándolo por tal vez 3 o 5 segundos sin moverse. Y luego ella le lanzó un puñetazo al rostro.
Ahora bien, hasta este punto puede que imaginaran a mi esposa como una mujer típica, cuerpo pequeño, refinado, delicado. Este no es el caso. Mi esposa tiene un cuerpo pequeño, pero refinada o delicada no es, nunca lo ha sido desde que la conocí. Desde su juventud mi esposa ha sido boxeadora, la MMA no existía entonces, pero karate y box eran muy populares en esos días, y mi esposa era una amateur MUY talentosa. Pesaba unos 59 kilos, tenía mucho músculo y sabía cómo golpear. Yo pesaba 30 kilos más que ella entonces, y no dudo que en una pelea real entre ella y yo podría haberme aplastado como panqué. Ninguno de los dos habíamos puesto una mano sobre nuestro hijo por enojo antes, pero algo se rompió en ella ese día, y todos los años de enojo y dolor y tristeza y frustración se desbordaron. Cuando lo golpeó su cabeza reculó y comenzó a sangrarle la nariz. Él apenas reaccionó, solo la miró con una expresión de shock como si no supiera cómo procesar lo que acababa de pasar. Ella esperó otro segundo. Y luego lo volvió a golpear.
Podría haberla alcanzado y detenerla. Podría haberla arrastrado fuera de la habitación, alejarla, calmarla. No lo hice. Solo me paré ahí y la observé mientras sistemáticamente comenzaba a hacerlo puré. Cada que él movía sus manos para cubrir una parte ella lo golpeaba en otra parte, cuerpo, cabeza, cuerpo, cabeza, una y otra vez. Él comenzó a gritar, llorar, pidiéndole que se detuviera. Es la reacción más genuina que le vi hacer en toda su vida. Pero ella no se detenía. La observé acelerándose, golpeando más fuerte, más rápido, trabajándolo como un saco de golpear. Él trató de golpearla y ella lo desvió fácil. Ella estaba en auto-piloto, hundiéndose en su entrenamiento. Yo me paré ahí observando por un minuto. Luego les di la espalda y me llevé a mi hija de la habitación.
Llevé a mi hija a la cocina y le di un baño en el lavabo. Noté que le había cortado una tercera vez en la planta de su pie. Todas las cortadas eran superficiales. La limpié y cargué hasta que se calmó. Le puse Polysporin y banditas en sus cortadas. En nuestra habitación podía escuchar a mi hijo gritando, llamando a mi esposa nombres horribles, diciéndole que le cortaría la cabeza y follaría su cadáver. Después de un rato, ya no lo escuché decir nada más, ni siquiera lo escuché llorar. Asumí que debía de haber sido knockeado, pero aún podía escucharla golpeándolo.
Eso siguió por un largo rato. Lo suficiente para que mi hija se durmiera en mis brazos. Yo solo me senté en la mesa de la cocina esperando que ella terminara. Finalmente, salió y se sentó frente a mí. Sus manos estaban hinchadas y rojas. Su rostro y brazos salpicados de sangre. Su pecho jadeaba. Solo nos miramos los dos sin decir nada. Después de un rato le pregunté «¿Está muerto?», ella me miró y contestó «Joder, espero que sí». Asentí. Eso fue todo lo que dijimos al respecto. Entendía cómo se sentía perfectamente. Yo me sentía igual. No sabía qué hacer, así que solo nos sentamos ahí esperando en silencio. Eventualmente mi esposa comenzó a llorar y se fue a dar un baño. Yo solo me quedé donde estaba cargando a nuestra hija.
Después de un largo rato, escuché quejidos y sollozos saliendo de nuestra habitación. Resultó que mi hijo no estaba muerto. Fui a ver qué tan mal estaba, y era... bastante malo. Nunca he visto una golpiza más despiadada en nadie, antes o después. Yacía en el suelo, tratando de girar con sangre escurriendo de su rostro, en un charco de vómito. Su nariz estaba aplastada y ambos ojos estaban completamente hinchados y comenzando a ponerse morados. Pude ver que un par de sus dedos estaban doblados en ángulos extraños y se había orinado en sus pantalones. Creo que debe haber perdido algún diente, pero no podía ver ninguno en el suelo y no podía ver el interior de su boca, sus labios estaban todos inflados e hinchados. Hablando con mi esposa después, se qué había golpeado sistemáticamente cada parte de su cuerpo, enfocándose en sus piernas. Me dijo después que le había pateado la entrepierna repetidamente hasta que sus piernas se cansaron, y que había golpeado su cuerpo por mucho después de que perdiera la consciencia.
Cuando mi esposa salió de bañarse, aún no sabía que hacer con nuestro hijo. No sabía si llamar a la policía, una ambulancia, o si llevarlo al hospital yo mismo, honestamente no tenía ni idea de qué hacer. Después de un tiempo, me di cuenta de que simplemente ya no me importaba lo que le pasara, y decidimos solo dejarlo vivir o morir por sí solo. Había un cuarto de visitas en el sótano que nunca habíamos usado, y mi esposa, mi hija y yo nos mudamos ahí. Simplemente cedimos el piso superior de la casa a mi hijo y bloqueamos todo, hicimos nuestras vidas separadas por completo. Había bastante comida en los cabinetes, suficiente para un par de semanas o más, él tenía un cuarto de lavabo y dormitorios para usar. Nosotros teníamos un cuarto de lavabo en el sótano, una cocineta pequeña, y una entrada separada así que simplemente dejamos de ir arriba. Simplemente decidimos que habíamos terminado con él. Pensé que dejaríamos que su comida se acabara y veríamos qué pasaba después.
En el transcurso de la siguiente semana pudimos escucharlo moverse por ahí algunas veces. Creo que solo pasó la mayor parte del tiempo en cama recuperándose. Fui a trabajar, cuidándome y alerta en caso de que me atacara en la entrada, pero nunca lo hizo. Mi esposa se quedó en casa con nuestra hija. Nunca la apartó de su mirada. Una noche lo escuchamos volverse loco, rompiendo cosas y golpeando. No respondimos. Sin embargo, nunca intentó ir abajo o acercarse a nosotros. Creo que tenía miedo de que si se acercaba a nosotros otra vez, mi esposa terminaría el trabajo. Después de tres semanas en el sótano, no habíamos escuchado nada arriba por unos días y me aventuré arriba al piso principal de la casa.
El lugar estaba destruido, y no había rastro de mi hijo. Se había ido. Tomó meses reparar el daño que había hecho y regresar el piso principal a la normalidad otra vez. Había comida y mierda embarrada por todas las paredes y vidrios rotos en el suelo, grandes hoyos en las paredes, había destruido el lugar. Arrancó el linóleo en una esquina de la cocina y vació un extinguidor completo en la sala. Agradezco que no quemó la casa con nosotros dentro, honestamente no estoy seguro de por qué no lo hizo, al chico no le molestaba incendiar cosas. Después de eso, viví con miedo de que volvería, de que nos emboscaría en algún lugar y nos trataría de matar. Nos mudamos unos 3 años después y finalmente pude dejar de tener miedo de que aparecería de nuevo, pues ya no tenía idea de donde estaríamos. Finalmente me sentí seguro contra él.
Todo esto pasó mucho tiempo atrás. Mi hijo nació en la primavera de 1971, mi hija nació en el 88. Soy un viejo ahora, cumpliré 70 este año y mi esposa falleció por cáncer en el 2016. Mi hija tiene 31 ahora y se mudó con su esposo después de que mi esposa falleció. Tengo dos nietas y son la luz de mi vida. Veo a un terapeuta un par de veces al mes para hablar de esto. No sé dónde está mi hijo. La última vez que lo vi fue yaciendo en el piso de nuestra habitación, sangrando y golpeado. No he escuchado de él desde que se fue, hace más de 30 años. Ni quiero.
Cargo mucha culpa de ese entonces, y muchas emociones conflictivas. No lo golpee yo, pero permití que lo golpearan, y pensé que lo merecía. Me alegré de que pasara. No traté de matarlo, pero habría estado feliz si hubiera muerto, diré que sí espero que haya logrado superar sus demonios y vivir una vida normal en algún lugar. Si no pudo hacerlo, si siguió como siempre fue, entonces espero de verdad que alguien lo haya matado. Cuando lo conocí era un perro rabioso, y sea a donde haya ido, solo espero que no esté allá afuera lastimando a alguien más.
ORIGINAL EN INGLÉS:
www.reddit.com/r/confessions/comments/c93egn/i_stood_by_and_allowed_my_wife_to_almost_kill_our/
Mi hijo era muy problemático. MUY problemático. Si han visto la película "Necesitamos Hablar Sobre Kevin" les ayudará en verdad a entender de lo que estoy hablando, porque juro por Dios que cuando vi esa película pensé que estaba viendo un documental de mi vida. Sentí como que el escritor debía haber escondido cámaras en mi casa, así de exacto es. La única diferencia es que en la película, el niño parece normal a su padre y solo revela su verdadera naturaleza a su madre, con mi hijo él no tuvo esa máscara. Su comportamiento desquiciado era el mismo para todos.
Desde el día que nacio, mi hijo estuvo simplemente mal. Fue planeado, mi esposa y yo tratamos de embarazarnos y nos alegramos inmensamente cuando nació. Él era el más amado y querido. Lo bañamos en afecto y realmente tratamos de darle una infancia feliz, pero desde el día que lo trajimos a casa del hospital fue miserable. Lloró por 13 meses continuos. No estoy exagerando. 13 meses sin descanso él lloró hasta quedarse sin voz y siguió llorando, podías ver su pequeño rostro arrugado sin sonido saliendo, totalmente afónico. Había momentos en que literalmente lloraba en sus sueños. Nunca he visto o escuchado de ningún otro niño capaz de hacer eso. Lo llevamos con doctores, especialistas, tratamos de cambiar su dieta, lo sostuvimos, arrullamos, con juguetes, envuelto, con música, móviles, todo lo que pudimos pensar. Nada funcionó. 13 meses de un infierno de chirridos, trabajo pesado, y nada de sueño.
Una vez que pasó su etapa de lloridos, pensamos que ya la habíamos librado, pero rápidamente se volvió claro que por alguna razón desconocida él simplemente estaba enojado de estar vivo. Nunca vi a ese niño tener una sonrisa genuina y alegre en todo el tiempo que lo conocí. Vi muchas veces una sonrisa despiadada y horrible, que obtenía placer perverso de causar dolor o sufrimiento o de romper reglas. ¿Pero una sonrisa de verdadero placer por algo bueno? No, nunca. Ni una vez. Él no tenía interés en nada positivo; estaba alimentado por odio, y todo lo que hacía estaba dirigido a ello.
Tan pronto como pudo caminar su misión en la vida se volvió destruir cosas. Rompía o trataba de romper cualquier cosa que estuviera a su alcance, aplastarlo, masticarlo, tirarlo al excusado, lo que sea que pudiera hacer. Después de un tiempo aprendió a quitarse su pañal y sentía un gran placer en defecar y orinar donde pudiera. Después de un tiempo se dio cuenta de que podía ocultarlo y comenzó a orinar y defecar en lugares que no podíamos encontrar de inmediato, embarrándolo en las alfombras haciendo más problemático limpiar y haciendo que la casa apestara. Cuando se hizo mayor (de 9 a 15 años) orinaba y defecaba en nuestra cama, hasta que conseguimos cerrojos en nuestra puerta y ya no pudo entrar; entonces simplemente cagaba en el pasillo en frente de nuestra habitación. Esa guerra biológica comenzó alrededor de los 2 y dos años y medio y nunca la abandonó.
Trataré de acelerar las cosas pues podría continuar días y días con esto, pero conforme se hizo mayor, se volvió menos y menos posible de manejar. Mordía, pateaba, gritaba, arañaba y escupía a cualquiera que tratara de hacer algo con él. Lo suspendieron de la escuela dos veces antes de los 9, luego lo dejaron volver y luego lo expulsaron, tuvo que cambiar escuelas. La siguiente lo puso en una clase especial que lo mantuvo lejos de los demás estudiantes. Tuvimos que instalar una puerta y cerrojo en nuestra cocina porque robaba los cuchillos y los usaba para perforar paredes/muebles o perseguir a la gente con ellos. Cuando llegó a los 10, me apuñaló bastante fuerte en la cadera y nalgas, aún tengo cicatrices. Conforme se volvió mayo, se volvió más diabólico. Pasó a incendiar cosas, y torturar animales locales. Había un perro callejero que paseaba por el parque cerca de nuestra casa, mi hijo lo cegó de un ojo con un tenedor de BBQ. Metía la cola de los gatos en gasolina y les prendía fuego. Se volvió una violenta, apestosa y despiadada bestia que vivía en nuestra casa. No podíamos hacer nada con él.
Tomaré esta oportunidad para prevenirme del tsunami de mensajes: SÍ, teníamos al niño en jodida terapia. Veía a un psiquiatra dos veces a la semana, y se le medicaron solo dios sabe cuántos medicamentos diferentes a través de los años. Nada funcionó. La terapia no funcionó. Los medicamentos no funcionaron. Nada pinches funcionó. Era como una nube de veneno de odio y furia desatándose contra lo que estuviera a su alcance.
Cuando mi hijo alcanzó los 16, mi esposa se embarazó otra vez. No puedo decirte lo diferente que fue nuestra reacción. En lugar de alegría sentimos horror. Este embarazo no había sido planeado, y realmente no sabíamos qué hacer. Mi hijo había sido tal pesadilla interminable por 16 años que no podíamos soportar la idea de comenzar de nuevo desde el principio. Hablamos mucho sobre abortar, pero a) el acceso al aborto no era tan fácil en aquellos días como lo es ahora; y b) mi esposa estaba bastante en contra. Sopesamos nuestras opciones, al final dedicimos que mi esposa tendría al bebé, y si resultaba malvado lo pondríamos en adopción. Simplemente sabíamos que no podíamos hacerlo otra vez con otro niño como nuestro hijo.
Tuvimos una hija. Ella fue normal. De repente vimos lo que nuestras vidas debían de haber sido todo el tiempo, cómo las cosas habrían sido si nuestro hijo no hubiera sido como fue. Ella se reía de las cosas. Al amamantar no mordía (no tenía dientes en todo caso, pero podías de todos modos notar que trataba de comer, no arrancar el pecho a su madre). Después de 4 meses ella dormía toda la noche. Era feliz. Era NORMAL. No puedo describir el alivio y felicidad que ambos sentíamos. No tengo palabras para ello.
Aquí es cuando creo haberme empezado a alejar de mi hijo. Hasta ese momento, aún con los errores que cometí, siempre traté de hacer lo mejor por mi hijo, estoy convencido de ello. Trate de ayudarle y amarlo y cuidarlo, realmente lo intenté. Pero cuando mi hija nació, mi esposa y yo instintivamente nos giramos hacia ella. Se volvió nuestro enfoque, no por malicia, sino porque era mucho más FÁCIL. Ella era tan feliz y dulce, cada momento que estuvimos con ella era como magia. Entiendo que esto está mal, pero honestamente no pudimos evitarlo. No tengo una mejor explicación que esa.
A mi hijo le había importado una mierda el embarazo de mi esposa, honestamente no sé si realmente lo entendía, pero cuando llevamos a nuestra hija a casa comenzó a actuar aún más. No pensé que fuera posible, pero lo llevó a otro nivel. Para este momento él tenía 17, y teníamos concursos de gritos diariamente. Usualmente después de pelear, él se iba de la casa y desaparecía por horas cada vez, o volvía la mañana siguiente. Era un alivio. Comencé a desear llegar a nuestras peleas porque eso lo alejaba de nosotros por un tiempo.
Después del nacimiento de nuestra hija, mi relación con mi hijo casi desapareció, nuestras únicas interacciones eran gritos el uno al otro. Mi esposa estaba incluso peor con él, simplemente ya no daba para más. Para entonces, si nuestro hijo incluso entraba a la misma habitación que ella, simplemente ella detenía lo que estaba haciendo y comenzaba a gritar "¡ALÉJATE DE MÍ! ¡ALÉJATE! ¡FUERA DE AQUÍ!" hasta que se iba. Él comenzó a pasar más y más tiempo fuera de la casa, lo que era una bendición para nosotros. No tengo idea de qué hacía en el mundo afuera, pero nosotros estábamos felices de que no nos lo hicera a nosotros.
Como consecuencia del comportamiento de nuestro hijo, habíamos invertido bastante en cerrojos en la casa. Todas las puertas delgadas y baratas interiores en nuestra casa habían sido reemplazadas con puertas de madera densa que no podían abrirse a patadas, equipadas con cerrojos cuya llave mi esposa y yo siempre cargábamos. Sé que suena extremos, pero los cerrojos y las pesadas puertas eran la mejor forma de crear espacios seguros fuera de su alcance. Y repito, antes de que me inunden con mensajes, no estaba encerrando a mi hijo en las habitaciones como un prisionero, él tenía rienda libre por la casa y podía ir a donde quisiera. Mi esposa y yo nos encerrábamos NOSOTROS en habitaciones para protegernos de él. Si algo hay que decir es que NOSOTROS éramos los prisioneros en nuestra propia casa.
En el día en cuestión, me había peleado con mi hijo en la mañana y él había abandonado la casa furioso. Mi esposa y yo disfrutábamos algo de paz y tranquilidad en la cocina mientras nuestra hija dormía en nuestra habitación. Y luego mi hija comenzó a llorar. Cualquier padre que haya tenido niños jóvenes puede decirte, te acostumbras a los lloridos de tu hijo y puedes decir después de un tiempo qué necesitan, lloran diferente si tienen hambre, o necesitan cambiarse, o simplemente están inquietos y quieren que los carguen. Los bebés pueden comunicarse bastante bien antes de hablar. Este llorido no era ninguna de esas cosas. Este era un llorido de terror. Al momento que lo escuchamos mi esposa y yo saltamos de nuestras sillas y corrimos a la habitación. La habitación estaba cerrada, desde luego, y nos llevó varios segundos sacar la llave correcta y abrirla.
Mi hijo estaba en la habitación. Vivíamos en un bungalow y el bastardo había escalado por la ventana para alcanzarla a ella. Estaba parado sobre su cuna con un cuchillo de carne en su mano. No tengo idea de dónde lo obtuvo, no era de nosotros; nosotros controlábamos los cuchillos muy cuidadosamente y siempre los manteníamos en cajones cerrados. Creo que debió robarlo de una casa de nuestros vecinos. Él ya había arañado la piel de ella en dos lugares, una en su barriga y otra en el brazo. Podía ver la sangre corriendo. Cuando entré a la habitación él estaba restregando la parte no filosa del cuchillo contra su rostro, no cortando, casi haciéndole cosquillas con él, molestándola mientras ella lloraba. Nos miró y sonrió.
Antes de saber lo que hacía, ya me estaba moviendo, corriendo a interponerme entre ellos. No lo pensé, solo me moví instintivamente. Aun así, mi esposa fue más rápida, era como una película acelerada, alcanzó a nuestro hijo y golpeó su mano, haciendo que soltara el cuchillo al otro lado de la habitación y luego lo embistió con todo el peso de su cuerpo, tan fuerte que voló de la cuna y azotó contra la pared. Yo cargué a mi hija y la sostuve mientras mi esposa nos veía. Podía verla temblando, casi convulsionando. Puedo recordar el olor de la habitación, el sonido de mi hija gritando y llorando. La mirada de mi hijo mientras se paraba. En blanco, muerta, no había nada en sus ojos, ninguna emoción. Lucía como un alienígena para mí. Miré a mi esposa dar un paso hacia él. Podría haberla alcanzado y detenerla, pero no lo hice. Ella avanzó de nuevo, muy cerca de él. Podría haberla detenido otra vez, pero no lo hice. Ella esperó, mirándolo por tal vez 3 o 5 segundos sin moverse. Y luego ella le lanzó un puñetazo al rostro.
Ahora bien, hasta este punto puede que imaginaran a mi esposa como una mujer típica, cuerpo pequeño, refinado, delicado. Este no es el caso. Mi esposa tiene un cuerpo pequeño, pero refinada o delicada no es, nunca lo ha sido desde que la conocí. Desde su juventud mi esposa ha sido boxeadora, la MMA no existía entonces, pero karate y box eran muy populares en esos días, y mi esposa era una amateur MUY talentosa. Pesaba unos 59 kilos, tenía mucho músculo y sabía cómo golpear. Yo pesaba 30 kilos más que ella entonces, y no dudo que en una pelea real entre ella y yo podría haberme aplastado como panqué. Ninguno de los dos habíamos puesto una mano sobre nuestro hijo por enojo antes, pero algo se rompió en ella ese día, y todos los años de enojo y dolor y tristeza y frustración se desbordaron. Cuando lo golpeó su cabeza reculó y comenzó a sangrarle la nariz. Él apenas reaccionó, solo la miró con una expresión de shock como si no supiera cómo procesar lo que acababa de pasar. Ella esperó otro segundo. Y luego lo volvió a golpear.
Podría haberla alcanzado y detenerla. Podría haberla arrastrado fuera de la habitación, alejarla, calmarla. No lo hice. Solo me paré ahí y la observé mientras sistemáticamente comenzaba a hacerlo puré. Cada que él movía sus manos para cubrir una parte ella lo golpeaba en otra parte, cuerpo, cabeza, cuerpo, cabeza, una y otra vez. Él comenzó a gritar, llorar, pidiéndole que se detuviera. Es la reacción más genuina que le vi hacer en toda su vida. Pero ella no se detenía. La observé acelerándose, golpeando más fuerte, más rápido, trabajándolo como un saco de golpear. Él trató de golpearla y ella lo desvió fácil. Ella estaba en auto-piloto, hundiéndose en su entrenamiento. Yo me paré ahí observando por un minuto. Luego les di la espalda y me llevé a mi hija de la habitación.
Llevé a mi hija a la cocina y le di un baño en el lavabo. Noté que le había cortado una tercera vez en la planta de su pie. Todas las cortadas eran superficiales. La limpié y cargué hasta que se calmó. Le puse Polysporin y banditas en sus cortadas. En nuestra habitación podía escuchar a mi hijo gritando, llamando a mi esposa nombres horribles, diciéndole que le cortaría la cabeza y follaría su cadáver. Después de un rato, ya no lo escuché decir nada más, ni siquiera lo escuché llorar. Asumí que debía de haber sido knockeado, pero aún podía escucharla golpeándolo.
Eso siguió por un largo rato. Lo suficiente para que mi hija se durmiera en mis brazos. Yo solo me senté en la mesa de la cocina esperando que ella terminara. Finalmente, salió y se sentó frente a mí. Sus manos estaban hinchadas y rojas. Su rostro y brazos salpicados de sangre. Su pecho jadeaba. Solo nos miramos los dos sin decir nada. Después de un rato le pregunté «¿Está muerto?», ella me miró y contestó «Joder, espero que sí». Asentí. Eso fue todo lo que dijimos al respecto. Entendía cómo se sentía perfectamente. Yo me sentía igual. No sabía qué hacer, así que solo nos sentamos ahí esperando en silencio. Eventualmente mi esposa comenzó a llorar y se fue a dar un baño. Yo solo me quedé donde estaba cargando a nuestra hija.
Después de un largo rato, escuché quejidos y sollozos saliendo de nuestra habitación. Resultó que mi hijo no estaba muerto. Fui a ver qué tan mal estaba, y era... bastante malo. Nunca he visto una golpiza más despiadada en nadie, antes o después. Yacía en el suelo, tratando de girar con sangre escurriendo de su rostro, en un charco de vómito. Su nariz estaba aplastada y ambos ojos estaban completamente hinchados y comenzando a ponerse morados. Pude ver que un par de sus dedos estaban doblados en ángulos extraños y se había orinado en sus pantalones. Creo que debe haber perdido algún diente, pero no podía ver ninguno en el suelo y no podía ver el interior de su boca, sus labios estaban todos inflados e hinchados. Hablando con mi esposa después, se qué había golpeado sistemáticamente cada parte de su cuerpo, enfocándose en sus piernas. Me dijo después que le había pateado la entrepierna repetidamente hasta que sus piernas se cansaron, y que había golpeado su cuerpo por mucho después de que perdiera la consciencia.
Cuando mi esposa salió de bañarse, aún no sabía que hacer con nuestro hijo. No sabía si llamar a la policía, una ambulancia, o si llevarlo al hospital yo mismo, honestamente no tenía ni idea de qué hacer. Después de un tiempo, me di cuenta de que simplemente ya no me importaba lo que le pasara, y decidimos solo dejarlo vivir o morir por sí solo. Había un cuarto de visitas en el sótano que nunca habíamos usado, y mi esposa, mi hija y yo nos mudamos ahí. Simplemente cedimos el piso superior de la casa a mi hijo y bloqueamos todo, hicimos nuestras vidas separadas por completo. Había bastante comida en los cabinetes, suficiente para un par de semanas o más, él tenía un cuarto de lavabo y dormitorios para usar. Nosotros teníamos un cuarto de lavabo en el sótano, una cocineta pequeña, y una entrada separada así que simplemente dejamos de ir arriba. Simplemente decidimos que habíamos terminado con él. Pensé que dejaríamos que su comida se acabara y veríamos qué pasaba después.
En el transcurso de la siguiente semana pudimos escucharlo moverse por ahí algunas veces. Creo que solo pasó la mayor parte del tiempo en cama recuperándose. Fui a trabajar, cuidándome y alerta en caso de que me atacara en la entrada, pero nunca lo hizo. Mi esposa se quedó en casa con nuestra hija. Nunca la apartó de su mirada. Una noche lo escuchamos volverse loco, rompiendo cosas y golpeando. No respondimos. Sin embargo, nunca intentó ir abajo o acercarse a nosotros. Creo que tenía miedo de que si se acercaba a nosotros otra vez, mi esposa terminaría el trabajo. Después de tres semanas en el sótano, no habíamos escuchado nada arriba por unos días y me aventuré arriba al piso principal de la casa.
El lugar estaba destruido, y no había rastro de mi hijo. Se había ido. Tomó meses reparar el daño que había hecho y regresar el piso principal a la normalidad otra vez. Había comida y mierda embarrada por todas las paredes y vidrios rotos en el suelo, grandes hoyos en las paredes, había destruido el lugar. Arrancó el linóleo en una esquina de la cocina y vació un extinguidor completo en la sala. Agradezco que no quemó la casa con nosotros dentro, honestamente no estoy seguro de por qué no lo hizo, al chico no le molestaba incendiar cosas. Después de eso, viví con miedo de que volvería, de que nos emboscaría en algún lugar y nos trataría de matar. Nos mudamos unos 3 años después y finalmente pude dejar de tener miedo de que aparecería de nuevo, pues ya no tenía idea de donde estaríamos. Finalmente me sentí seguro contra él.
Todo esto pasó mucho tiempo atrás. Mi hijo nació en la primavera de 1971, mi hija nació en el 88. Soy un viejo ahora, cumpliré 70 este año y mi esposa falleció por cáncer en el 2016. Mi hija tiene 31 ahora y se mudó con su esposo después de que mi esposa falleció. Tengo dos nietas y son la luz de mi vida. Veo a un terapeuta un par de veces al mes para hablar de esto. No sé dónde está mi hijo. La última vez que lo vi fue yaciendo en el piso de nuestra habitación, sangrando y golpeado. No he escuchado de él desde que se fue, hace más de 30 años. Ni quiero.
Cargo mucha culpa de ese entonces, y muchas emociones conflictivas. No lo golpee yo, pero permití que lo golpearan, y pensé que lo merecía. Me alegré de que pasara. No traté de matarlo, pero habría estado feliz si hubiera muerto, diré que sí espero que haya logrado superar sus demonios y vivir una vida normal en algún lugar. Si no pudo hacerlo, si siguió como siempre fue, entonces espero de verdad que alguien lo haya matado. Cuando lo conocí era un perro rabioso, y sea a donde haya ido, solo espero que no esté allá afuera lastimando a alguien más.
ORIGINAL EN INGLÉS:
www.reddit.com/r/confessions/comments/c93egn/i_stood_by_and_allowed_my_wife_to_almost_kill_our/
Última Edición: 4 años 4 meses antes por forseti99.
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
- Crusader
-
- Desconectado
- Navegador Dorado
-
Menos
Más
- Mensajes: 173
- Gracias recibidas: 10
4 años 4 meses antes - 4 años 4 meses antes #2
por Crusader
Respuesta de Crusader sobre el tema Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
Ah si, ese tema lo tengo entre mis guardados de reddit, junto con varios mas, como el de que pidió consejo por la infidelidad de su esposa y termino mal, bien pinche horrible. Ya son varios años y aun no puedo creer que me toco ver los 3 temas de esa situación en el momento que se desarrollaron, el balde de agua fría de la ultima actualización, no mames.
Última Edición: 4 años 4 meses antes por Crusader.
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
- forseti99
-
Autor del tema
- Desconectado
- Moderador
-
- Cría cuervos, y tendrás muchos.
Menos
Más
- Mensajes: 1404
- Gracias recibidas: 118
4 años 4 meses antes #3
por forseti99
Con eso me recordaste el de una mujer que puso en r/whatisthisthing una especie de huevo dorado con dos botones, y le dijeron que era el control remoto de un vibrador. Ella respondió que no creía porque lo encontró en la guantera de su esposo y "no creo que mi esposo use vibrador, jaja".
Luego le compartieron el enlace a donde estaba el producto de vibrador a control remoto donde mostraban claramente el control que era igual a la foto que ella puso y finalmente solo comentó "Solucionado", y no volvió a decir nada.
Una forma bien linda de enterarte que tu esposo anda siendo infiel.
Respuesta de forseti99 sobre el tema Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
¡No puedes hablar de algo bien pinche horrible y no compartir el link!Ah si, ese tema lo tengo entre mis guardados de reddit, junto con varios mas, como el de que pidió consejo por la infidelidad de su esposa y termino mal, bien pinche horrible. Ya son varios años y aun no puedo creer que me toco ver los 3 temas de esa situación en el momento que se desarrollaron, el balde de agua fría de la ultima actualización, no mames.
Con eso me recordaste el de una mujer que puso en r/whatisthisthing una especie de huevo dorado con dos botones, y le dijeron que era el control remoto de un vibrador. Ella respondió que no creía porque lo encontró en la guantera de su esposo y "no creo que mi esposo use vibrador, jaja".
Luego le compartieron el enlace a donde estaba el producto de vibrador a control remoto donde mostraban claramente el control que era igual a la foto que ella puso y finalmente solo comentó "Solucionado", y no volvió a decir nada.
Una forma bien linda de enterarte que tu esposo anda siendo infiel.
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
- LuisR
-
- Desconectado
- Navegador Platino
-
Menos
Más
- Mensajes: 957
- Gracias recibidas: 35
4 años 4 meses antes #4
por LuisR
Respuesta de LuisR sobre el tema Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
Ficción.
Aún así, estuvo interesantilla la historia.
Yo tuve unos gatos así... bueno, no tan bestiales pero iban para allá. Desde que nacieron eran ariscos, de ver un dedo acercarse a ellos mostraban los dientes. Les intentamos dar cariño y a veces se medio dejaban, pero la mayor parte de las veces despues de un poco de cariño se ponían a la ofensiva y empezaban a atacar.
Crecieron un poco, no eran peleoneros con los otros gatos en la casa pero tampoco socializaban con ellos.
Desafortunadamente para ellos, hicieron algo que no debían... empezar a dormirse dentro de la camioneta.
No, no se murieron destrozados por el ventilador o quemados en el motor, ni triturados dentro de la llanta. Simplemente que yo desconecto la batería para evitar que se descargue con una carga parasitaria y cada que la voy a usar la reconecto.
El problema no quedaba con que se durmieran dentro del vehiculko, sino que se negaban a bajarse del mismo. Peor aún, un par de veces encontré liquidos, que creo que eran como de vomito... y sinceramente no quería que su entrada y salida de la camioneta me empezara a desconectar cables que pudieran afectar el funcionamiento de la misma, de por si hay una manguerita que se sale muy facil que afecta el hidraulico de los frenos, la primera vez que la zafé por error me tomó un día entero dar con el problema.
Incluso una vez, necesitaba salir en la noche y uno de los gatos no se quería terminar de bajar de la zona del motor, agarré una escoba para emujarlo con el mango y solo podía ver sus ojos mirandome, por el reflejo de mi lampara... sentí que estaba viendo a una rata... fui por mi spray sanitizante y lo puse en modo chorro de agua, solo así se bajó.
Y regalarlos ? Imposible, se les veía lo silvestre por todos lados y no se dejaban acercar a otras personas o se ponian violentos. Terminé capturandolos con comida y una amistad que tiene un terrenito silvestre dijo que los podía aceptar, sin embargo, dada la naturaleza de los gatos, no duraron nada de tiempo con él y ahora se desconoce su paradero. Y fui feliz xD
Aún así, estuvo interesantilla la historia.
Yo tuve unos gatos así... bueno, no tan bestiales pero iban para allá. Desde que nacieron eran ariscos, de ver un dedo acercarse a ellos mostraban los dientes. Les intentamos dar cariño y a veces se medio dejaban, pero la mayor parte de las veces despues de un poco de cariño se ponían a la ofensiva y empezaban a atacar.
Crecieron un poco, no eran peleoneros con los otros gatos en la casa pero tampoco socializaban con ellos.
Desafortunadamente para ellos, hicieron algo que no debían... empezar a dormirse dentro de la camioneta.
No, no se murieron destrozados por el ventilador o quemados en el motor, ni triturados dentro de la llanta. Simplemente que yo desconecto la batería para evitar que se descargue con una carga parasitaria y cada que la voy a usar la reconecto.
El problema no quedaba con que se durmieran dentro del vehiculko, sino que se negaban a bajarse del mismo. Peor aún, un par de veces encontré liquidos, que creo que eran como de vomito... y sinceramente no quería que su entrada y salida de la camioneta me empezara a desconectar cables que pudieran afectar el funcionamiento de la misma, de por si hay una manguerita que se sale muy facil que afecta el hidraulico de los frenos, la primera vez que la zafé por error me tomó un día entero dar con el problema.
Incluso una vez, necesitaba salir en la noche y uno de los gatos no se quería terminar de bajar de la zona del motor, agarré una escoba para emujarlo con el mango y solo podía ver sus ojos mirandome, por el reflejo de mi lampara... sentí que estaba viendo a una rata... fui por mi spray sanitizante y lo puse en modo chorro de agua, solo así se bajó.
Y regalarlos ? Imposible, se les veía lo silvestre por todos lados y no se dejaban acercar a otras personas o se ponian violentos. Terminé capturandolos con comida y una amistad que tiene un terrenito silvestre dijo que los podía aceptar, sin embargo, dada la naturaleza de los gatos, no duraron nada de tiempo con él y ahora se desconoce su paradero. Y fui feliz xD
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
- Crusader
-
- Desconectado
- Navegador Dorado
-
Menos
Más
- Mensajes: 173
- Gracias recibidas: 10
4 años 4 meses antes #5
por Crusader
Ya no hay mucho disponible, aun usando reveddit, pero estos links dan una idea de lo que pasó:
www.reddit.com/r/relationship_advice/comments/5eez5c/update_lessons_and_how_you_can_help_re_the_case/
www.reddit.com/r/relationship_advice/comments/8sx160/an_update_from_jasoninhell/
La noticia: www.jconline.com/story/news/crime/2016/11/17/suspect-arrested-montgomery-co-double-homicide/94013154/
El wiki de la pinche asesina enferma: en.wikipedia.org/wiki/Brandi_Worley
Respuesta de Crusader sobre el tema Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
No puedes hablar de algo bien pinche horrible y no compartir el link!
Ya no hay mucho disponible, aun usando reveddit, pero estos links dan una idea de lo que pasó:
www.reddit.com/r/relationship_advice/comments/5eez5c/update_lessons_and_how_you_can_help_re_the_case/
www.reddit.com/r/relationship_advice/comments/8sx160/an_update_from_jasoninhell/
La noticia: www.jconline.com/story/news/crime/2016/11/17/suspect-arrested-montgomery-co-double-homicide/94013154/
El wiki de la pinche asesina enferma: en.wikipedia.org/wiki/Brandi_Worley
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
- pakitos
-
- Desconectado
- Navegador Platino
-
Menos
Más
- Mensajes: 1173
- Gracias recibidas: 32
4 años 4 meses antes #6
por pakitos
Hace muchos años, cuando mi hermana tenía menos de 10, teníamos un gato que esperaba cada mañana a que mi hermana se despertara solo para que al abrir la puerta este la atacara. Podías abrir cualquier otra puerta pero el gato estaba hecho bolita con la mira en la de mi hermana.
Y podrá ser ficción pero siempre habrán casos así e incluso más extremos.
Respuesta de pakitos sobre el tema Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
Yo tuve unos gatos así...
Hace muchos años, cuando mi hermana tenía menos de 10, teníamos un gato que esperaba cada mañana a que mi hermana se despertara solo para que al abrir la puerta este la atacara. Podías abrir cualquier otra puerta pero el gato estaba hecho bolita con la mira en la de mi hermana.
Y podrá ser ficción pero siempre habrán casos así e incluso más extremos.
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
- LuisR
-
- Desconectado
- Navegador Platino
-
Menos
Más
- Mensajes: 957
- Gracias recibidas: 35
4 años 4 meses antes #7
por LuisR
Respuesta de LuisR sobre el tema Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
No dudo que haya casos así, tal como conté con mis ex gatubelos, seguro hay con humanos también.
La cosa es que en México eso no cuela... si no le da una chinga el padre, se la da el abuelo o la abuela, de alguno de los dos lados de la familia tendría que suceder (sobre todo porque se da mucho en llevar a los niños con los abuelos, ya saben, para que les caigan bien y así tratar de asegurar la herencia).
Cabría la posibilidad que el niño no tuviera abuelos y por eso se aferraran a él aún con tanta chingadera, pero a menos que eso le haya pasado a un millenial z (como me gusta denominar a aquellos que son más Gen Z aunque hayan nacido millenials), simplemente no me creo a un hombre aguantando tanta majadería de su hijo antes de ponerle una sacro santa tunda.
Por otro lado, no menciona que problemas le trajo esto a nivel social, con sus amigos y familiares, trabajo, etc etc etc.
Si la historia fuera gringa pues, el chamaco ya estaría en la correccional desde hace siglos, esos weyes son muy chismosos, supongo que herencia de las guerras. A menos claro, que viviera en un barrio pobre y jodido, pero ahí sería peor, ya que una de dos, o sería un pandillero o ya estaría muerto de las tranquizas que le hubieran dado por pasarse de vivo, mismo caso para México.
Claro, también podría ser que vivieran en un lugar tranquilo sin mucha gente chismosa y que el mocoso solo con ellos fuera así, sin embargo, el ejemplo de la escuela (y dudo que siquiera haya de esas en Mex), da certeza a que también era así con el resto del mundo. Aún en clase especial, con ese tipo de violencia, seguro debió haber mucha tela que cortar para la historia, ya que muy probablemente había más personas como él... y pues perro no come perro.
Por otro lado, si bien se me hace dudoso que ningún medicamento funcionó de la manera esperada, tambien se me hace raro que no hayan intentado doparlo de alguna manera. Se entiende que los papás eran tranquilos, pero el hecho de que fueran constantemente al psicologo y que lo tuvieran en clases especiales, indica que tampoco eran del todo pasivos, que eran personas que buscan soluciones.
Ese tipo de historia la creería más como para algún lugar de Japón, algún tipo de pueblo no tan arrancherado. Allá sí... la gente no se anda metiendo en problemas ajenos y son lo suficientemente agachones como para dejar que su hijo haga algo así, aunque como digo, en una generación más recientona, porque japoneses más viejos son más estrictos y ya le hubieran dado hasta con la vara.
La cosa es que en México eso no cuela... si no le da una chinga el padre, se la da el abuelo o la abuela, de alguno de los dos lados de la familia tendría que suceder (sobre todo porque se da mucho en llevar a los niños con los abuelos, ya saben, para que les caigan bien y así tratar de asegurar la herencia).
Cabría la posibilidad que el niño no tuviera abuelos y por eso se aferraran a él aún con tanta chingadera, pero a menos que eso le haya pasado a un millenial z (como me gusta denominar a aquellos que son más Gen Z aunque hayan nacido millenials), simplemente no me creo a un hombre aguantando tanta majadería de su hijo antes de ponerle una sacro santa tunda.
Por otro lado, no menciona que problemas le trajo esto a nivel social, con sus amigos y familiares, trabajo, etc etc etc.
Si la historia fuera gringa pues, el chamaco ya estaría en la correccional desde hace siglos, esos weyes son muy chismosos, supongo que herencia de las guerras. A menos claro, que viviera en un barrio pobre y jodido, pero ahí sería peor, ya que una de dos, o sería un pandillero o ya estaría muerto de las tranquizas que le hubieran dado por pasarse de vivo, mismo caso para México.
Claro, también podría ser que vivieran en un lugar tranquilo sin mucha gente chismosa y que el mocoso solo con ellos fuera así, sin embargo, el ejemplo de la escuela (y dudo que siquiera haya de esas en Mex), da certeza a que también era así con el resto del mundo. Aún en clase especial, con ese tipo de violencia, seguro debió haber mucha tela que cortar para la historia, ya que muy probablemente había más personas como él... y pues perro no come perro.
Por otro lado, si bien se me hace dudoso que ningún medicamento funcionó de la manera esperada, tambien se me hace raro que no hayan intentado doparlo de alguna manera. Se entiende que los papás eran tranquilos, pero el hecho de que fueran constantemente al psicologo y que lo tuvieran en clases especiales, indica que tampoco eran del todo pasivos, que eran personas que buscan soluciones.
Ese tipo de historia la creería más como para algún lugar de Japón, algún tipo de pueblo no tan arrancherado. Allá sí... la gente no se anda metiendo en problemas ajenos y son lo suficientemente agachones como para dejar que su hijo haga algo así, aunque como digo, en una generación más recientona, porque japoneses más viejos son más estrictos y ya le hubieran dado hasta con la vara.
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
- forseti99
-
Autor del tema
- Desconectado
- Moderador
-
- Cría cuervos, y tendrás muchos.
Menos
Más
- Mensajes: 1404
- Gracias recibidas: 118
4 años 4 meses antes #8
por forseti99
Hay que pensar que hay problemas mentales de todo tipo, por ejemplo está la señora que no tenía sentido del asco, y se echaba a la boca cualquier cosa aunque no fuera comestible sin poder controlarse. También está el autismo. No existen medicinas hoy en día para combatirlo tampoco, y va por niveles, desde algo que puede controlar el propio paciente hasta esos donde se la pasan gritando todo el día y son incapaces de funcionar sin ayuda de alguien.
Imaginemos ahora los psicópatas. Es probable que también existan niveles. Desde lo que se pueden controlar por sí solos, hasta los que no pueden casi funcionar en la sociedad. Son muchísimos los casos documentados de psicópatas que pueden hacer cosas horribles con una sonrisa en sus rostros, debe haber sin duda los que van aún más allá.
Y así como no hay medicina que funcione contra el autismo, no hay una que funcione contra la psicopatía.
Respuesta de forseti99 sobre el tema Me hice a un lado y dejé que mi esposa casi matara a mi hijo. Y fui feliz
En los comentarios del tema varios hablan de que han tenido pacientes así, y la única solución viable es mandarlos a un centro de salud mental donde pasarán el resto de su vida. Lo más probable es que tengan problemas físicos en alguna parte de su cerebro, y por eso los medicamentos no funcionan.No dudo que haya casos así, tal como conté con mis ex gatubelos, seguro hay con humanos también.
Hay que pensar que hay problemas mentales de todo tipo, por ejemplo está la señora que no tenía sentido del asco, y se echaba a la boca cualquier cosa aunque no fuera comestible sin poder controlarse. También está el autismo. No existen medicinas hoy en día para combatirlo tampoco, y va por niveles, desde algo que puede controlar el propio paciente hasta esos donde se la pasan gritando todo el día y son incapaces de funcionar sin ayuda de alguien.
Imaginemos ahora los psicópatas. Es probable que también existan niveles. Desde lo que se pueden controlar por sí solos, hasta los que no pueden casi funcionar en la sociedad. Son muchísimos los casos documentados de psicópatas que pueden hacer cosas horribles con una sonrisa en sus rostros, debe haber sin duda los que van aún más allá.
Y así como no hay medicina que funcione contra el autismo, no hay una que funcione contra la psicopatía.
Por favor, Conectar o Crear cuenta para unirse a la conversación.
Tiempo de carga de la página: 0.386 segundos